sábado, 14 de marzo de 2009

fresas y cine



Esta semana ha sido dura, no voy a entrar en detalles, y he decidido darme un capricho desde mi agudizada pobreza monetaria: fresas con..cine. No estaba planeado, pero así salió.

¡Qué vamos a hacerle! la comida y el cine son dos de mis grandes pasiones y me refugio en ellos en época de crisis emocionales, cada uno tiene sus vicios,¿no? y a decir verdad, los mios son más propios de una niña de 15 años que de una "supuesta" joven madura, moderna e independiente:-)


Esta temporal solución a mi bajo ánimo la hallé en el periódico regional, de los que soy fan desde que tengo uso de razón y desde que los reparten por la calle gratuitamente (soy presa fácil de mailings, promociones callejeras y reparto de publicidad, lo reconozco) Allí estaba, sin darse demasiada importancia y en una esquinita acurrucado, un artículo que giraría pocos, pero suficientes grados, la inclinación del horrible fin de semana venidero: ciclo de cine iraní.

Estaba agotada por una prolongada jornada de viernes y un densísimo horario de "trabajo", pero entusiasmada por encontrar por primera vez desde hace 2 meses algo interesante que ocupara parte de mi fin de semana.
Cerca, a unos 5 kilómetros aproximadamente, se hallaba ese pueblo con ese mini-cine y ese mini-público asistente, y allí que me planté, tras tres intentos frustrados de encontrar el camino correcto, y dos de aparcar con mis básicos conocimientos en la materia.

Los principios no fueron del todo alentadores, el periódico local había errado en el horario y me tocaba esperar una hora, también había equivocado el título de la peli que quería ver, pero afortunadamente la repetían unas horas más tarde. La taquillera no tenía muchas ganas de poner empeño en escucharme y decía que no me entendía, ni más ni menos, y señalaba a otra compañera. La compañera me vio venir y a punto estaba de esquivarme cuando la intercepté en su magistral giro con una aún mayor magistral estrategia interceptora.
"Ven más tarde, aún no hay nadie de los encargados del ciclo" o algo así entendí.
Por mis narices que pese al sueño, hambre y cansancio acumulado iba a entrar en la dos sesiones, la de los cortos y la que habían equivocado que repetían más tarde, pese a tener que currar este sábado también.


En uno de mis siempre "últimos" intentos por conocer gente, aproveché un folleto sobre cine español para iniciar una conversación con un chico que esperaba, como yo, para comprar la entrada, y que miraba interesado la programación escrita en él. No me decidía pero me dije: tía, venga, tu puedes, total, aquí no te conoce nadie, trágate tu timidez y di una sola frase..
" Creo que estas pelis no son buenos ejemplos del mejor cine español, soy española y.."
Jamás había visto escabullirse a alguien tan deprisa, fue visto y no visto; vale que la frase era de pena, pero..ni rastro ¿dónde estaba?


Roja de vergüenza, como las fresas que había comprado esa mañana, decidí no darle mucha importancia al tema y hacer como que no había pasado, y rogaba no encontrarle en la misma sesión.

Una hora más tarde, apenas diez personas, se preparaban para disfrutar de cuatro piezas tras una breve charla de los tres invitados al coloquio, de la que me enteré de un cero absoluto, una lástima.

Dos horas más tarde me disponía a irme cuando caí en la cuenta de que me quedaba una película por ver, la que yo quería en un principio y de la que me había olvidado completamente; aun restaba otra hora completa para poder entrar al cine de nuevo, así que decidí hacer tiempo y se me ocurrió ir a por las fresas que aun estaban en el maletero del coche, a unos 20 minutos a pie de allí, (ya he dicho que conducir no es lo mío,¿verdad?).

Yendo hacia allí vi una iglesia abierta, eran las 9 de la noche y me pareció raro, entré y decidí que sería una buena ocasión de aprender "francés litúrgico", por así llamarlo, volví a no enterarme de nada. Al salir, el joven párroco me saludó con muchísimo más interés que el chico del cine, desde luego, y cogí un folleto ( como no..) "Hoy, misa recitada en latín"- ni siquiera lo había diferenciado del francés.

Con las fresas en mi poder, entré de nuevo al cine y disfruté hasta medianoche de una de esas pelis que llenan, que hacen sentir. Volví a casa muerta de cansancio, sin pelas y feliz.

PD: las fresas, riquísimas, eran de Huelva.


PD2: la peli de la foto(Bad ma ra khahad bord - El viento nos llevará, Abbas Kiarostami) no la vi esta semana, aunque también es de las más bonitas del cine de Irán, fue un descubrimiento de la cinemateca del cine Albéniz de Málaga allá por el 2000,cuando yo vivía allí, pero que he recordado ahora.
Actualmente cerrado, espero que próximamente abra de nuevo sus puertas aún si cabe con mejorado espíritu; este post va dedicado a él, que tantas alegrías me dio.

cartel cinematográfico de "el viento nos llevará"de Kiarostami

3 comentarios:

  1. Be easy mi amor, be easy, No eres tu, somos todo,

    Bad days? we are still looking for the great scape.

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  2. Todavia no he visto nada de cine iraní... debe de ser curioso. Ni he entrado en un cine con fresas, mis compis marroquies tienen una forma de hacerlas sencilla, q dicen q estan riquisimas, es como dejarlas en agua y q suelten su sírope, (imagino que igual añaden azúcar, el té los endulzan muchisimo) pero tengo que enterarme bién, a ver si te cuento...

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  3. con un poco de viangre, azucar y unas gotas de zumo naranja o limón están riquísimas!

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