Confieso ser una adicta a las relaciones virtuales, a la diplomacia empresarial, a las pelis con final feliz, las agendas repletas de planes a veces poco instructivos, a los miedos autoprejuiciosos, a los amores de unas pocas semanas, las debilidades físicas y mentales, y por generalizar, a lo superficial y cobarde.
He aprendido con el tiempo que es la única manera de que no te dañen y ahorrarte disgustos, lo malo es que al mismo tiempo tu vida se vacía y pierde calidad.
Seamos honestos,¿quién quiere un chalet en La Moraleja con empleados de servicio que te sonríen mientras te odian, teniendo una descuidada habitación alquilada en el centro donde siempre para algún amigo a contarte su vida y reir un rato?
No hay color, y la vida debería ser eso, una paleta revuelta de colores y mezclas de tonos. Algunos se van secando y no puedes volver a conseguir esa tonalidad tan especial que encontraste casi por casualidad una noche en la que no podías dormir, pero a veces, sin querer, garabateando entre pinceladas, descubres nuevas texturas y matices inimaginables que hacen que olvides esos tonos que se secaron por descuido o por cansancio, y des paso con renovada ilusión a esos otros que te abren los ojos sin que te aburras nunca de mirarlos.
Soy una mendiga confesa del amor,(aunque a cierta persona no le guste el término, y prefiera llamarme salida sentimental) pero así es, desgraciadamente. Mendiga del amor y otros demonios, que diría mi gran mentor, demonios escondidos tras todos y cada uno de nosotros, que no sólo te visitan en Halloween o en arrebatos de rabia y locura transitoria, ójala. Y te dejas arrastrar por ellos, capullos.
Lo malo de los demonios es que aparecen para joderte cuando mejor estás, cuando estás saliendo del hoyo, y ya no te importan los colores que perdiste, porque en el horizonte vislumbras un amanecer repleto de nuevos tintes que echarle al día.
Pero los muy asquerosos se asoman a tus buenos momentos
recordándote tus más íntimas debilidades,como un pastel de crema cuando estás en plena "operación bikini".
Y tú que empezabas a verte como alguien que merece la pena, te odias a ti mismo y recuerdas lo que no has podido hacer en tu vida, lo que no te has atrevido o no has sido capaz de lograr y otros consiguen sin esfuerzo, y te autoflagelas mentalmente por ello, te dices a ti mismo: ¿cómo coño voy a poder tener un trabajo en condiciones si soy incapaz de esto o de lo otro? ¿cómo se va a fijar alguien en mí con la de gente guapa que hay aquí al lado sonriendo sin comerse la cabeza por cada frase hiriente que reciben? ¿ por qué nadie iba a hablarme más de lo necesario si no tengo nada interesante que contar? Normal que cada vez que recibo un sms al movil, solo sea de publicidad.. etc,etc
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡BASTA YA!!!!!!!!!!!!
Incluso mi adicción al control y la racionalidad no puede controlar las emociones que afloran de todas esas preguntas y sus consecuentes horas de pensamiento destructivo, pero últimamente mi mente se empeña en parecerse a un tiovivo con viajes ilimitados en cualquier feria de agosto.
Subidas y bajadas de ánimo, crisis menstruales todos los días del mes, hormonas que bailan al son de la ilusión popera, el tango apasionado y el desamor heavy.
Me muero de hambre de aventura, de novedades, de fisgona curiosidad, de ponerme a prueba una vez más; y de sed de besos y abrazos, de satisfacción visible solo por mí, de amistades inoxidables y waterproof.
Quiero ser adicta a mi misma, a estar sola y estar bien, a sonreir porque sí a los desconocidos, a los ratos sin tener nada que hacer y no llorar por ello, a pasármelo bien con quien yo quiera, a mirarme frente al espejo y gustarme, a los mimos, a la risa, a quererme y querer sin tapujos e inseguridades, a sentirme alguien.
Quiero desintoxicarme de mis antiguas adicciones y engancharme a otras nuevas.
Y recuerda, subas o bajes, los viajes son más interesantes si se hacen acompañados, y siempre hay más hueco en el ascensor, globo, o noria.. Lo he decidido: a partir de hoy, ya no me dan miedo las alturas!
¿Y cuál es tu secreto?
ResponderEliminar¿Qué hay que hacer para poder dejar en el cajón de los calcetines ese vértigo insoportable? ;)
Me ha encantado este post y tu ilusión por las cosas efímeras.
no hya secretos, hay masoquismo e inconformismoa partes iguales; las cosas efimeras, son las unicas en las que puedes confiar, porque no les da tiempo a engañarte aunque quieran, y yo ya estoy harta de engaños!
ResponderEliminarbesos,eme!
me ha encantado, aunque lo he leído a hurtadillas para que no me pillen en el curro. Un beso. Tristán
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