viernes, 12 de junio de 2009

la suerte está echada


asocial.
1. adj. Que no se integra o vincula al cuerpo social.

insocial.
(Del lat. insociālis).
1. adj. Huraño, que evita el trato social.


Esa es la "opinión" de la RAE, sí, digo opinión porque nadie posee la verdad absoluta sobre algo como para decir: yo lo digo, ea, y ahí queda para los restos, estés de acuerdo o no. Es verdad que necesitamos que alguien imponga unos criterios definitorios de las palabras para poder comunicarnos sin malentendidos, pero yo no creo en los límites del significado.

Vale, me deja mucho más tranquila saber que según este grupo de eminencias que forman la RAE no soy insocial, ya que no evito, ni mucho menos, el trato social ni soy para nada huraña, gracias, señores; pero creo que me toca ser asocial entonces. Vaya, hombre, yo que este año empezaba a superar mi timidez crónica y degenerativa (a marchas forzadas, que no por gusto), o eso creía yo..¡qué desilusión de diagnóstico!

Por cierto, ¿quién ese ese cuerpo social al que supuestamente tengo que vincularme para convertirme en el prototipo de persona "naturalmente inclinada al trato y relación con las personas o que gusta de ello", perdón, quería decir.. sociable?
¡Oye, oye, que yo gusto de ello!... a veces; ¡y también me inclino naturalmente al trato!...otras pocas veces.

¿ese cuerpo tiene los ojos curiosos de mis ciento y pico conocidos del facebook? ¿las manos veloces de mis numerosos contactos únicamente por correo electrónico?¿el corazón sincero de mis poquísimos amigos?¿las extremidades al escape de mi lista de contactos del móvil, renovada cada año con numerosas bajas voluntarias, pero guardada siempre con celo en una libreta? ya sabes, por si acaso alguien vuelve a quererme en su cuerpo social..
Yo me vinculo, y vaya si lo hago y de qué manera, nadie podrá decir nunca lo contrario, lo que no consigo es lo de que se me acepte, así que la parte de integración, me cojea un poco, como a algunas mesas de billar ya inútiles para su fin, desde su nacimiento.

Seré sincera, creo, y solo creo, poder relacionarme con todo tipo de gente, mayor, joven, nacional, extranjera, parecida en gustos, diferente en opiniones, que me gusta y que no me gusta tanto; y lo mejor es (o era) que creo (o creía) hacerlo bien. Escucho, dejo hablar, soy paciente, me gusta oír opiniones de todo tipo y aportar las mías, respeto a todos, soy diplomática, y siempre he presumido (de forma equivocada, ahora lo tengo claro) de poder relacionarme con gente de lo mas variopinta sin ninguna dificultad; pero hay algo en todos estos líos de relaciones que me empieza a generar dudas al respecto, bueno, en el fondo lo llevo dudando toda mi vida, supongo.

Y es que esa supuesta facilidad de trato y diversidad de relaciones, ni son tan fáciles ni son tan diversas, quiero decir, que es totalmente opuesta esa visión que yo tengo de mi capacidad social, que la visión que la sociedad tiene sobre mí en este mismo contexto, es decir, que esta gente con la que me relaciono no me considera ni abierta, ni diplomática, ni simpática, ni nada, ni siquiera me considera, que es lo más triste.

Llevo años diciendo (y mira que si lo pienso fríamente me parece una idea egoísta y errónea, pero es que a mi me dura muy poco la cabeza fría,he de reconocerlo) que soy lo que los demás piensan que soy. Valgo lo que los demás dicen que valgo. Mi imagen es la imagen que los demás tengan de mí. Y si nadie me considera, me estima, o me respeta, quizá es que no haya nada por lo que considerarme. ¿Es más fácil que esté todo el mundo equivocado o solo yo?

Aunque soy crítica conmigo misma, quizá demasiado, nunca voy a ser subjetiva opinando sobre mi forma de ser, por culpa de mi estúpida manía de la objetividad y la justicia; realmente tampoco importa lo que yo piense de mí misma, porque son los demás los que van a juzgarme, para invitarme o no a una fiesta, me darán un trabajo o no, me presentarán o no a unos amigos, para tomarse un café conmigo o elegir pasar su tiempo con otra persona, son los que van a decir: me interesas o no. Y mientras sea así, nadie va a pedirme antes mi opinión. Y seremos yo y mi impotencia las que nos quedemos en casa, sin cenas y sin cines. Desgraciadamente, no voy a ser yo la que decida aceptarme en el dichoso cuerpo social, es éste el que va a decidir darme una oportunidad, o quizá no..
Obviando, claro está a parejas, familiares y demás "contactos obligados" ;-)

Creo en las casualidades, ayer comencé antes de irme al trabajo este texto, y lo he pospuesto por falta de tiempo y de ganas, (hay un tinte melancólico y resentido en todo él), realmente era más una salida de mis sentimientos enfrentados, que una entrada de un blog;
ayer me defraudaron muchísimo algunas personas en las que había depositado mi confianza por enésima vez, hoy, otras simplemente al ver que no responden a mis "llamadas", desde hace meses muchas por las que me siento abandonada, y desde hace años siento que no soy la verdadera amiga de nadie;
Y justo hoy un amigo me llamó ex delante de todo el mundo, y me encantó, creí sentir que estaba orgulloso de que yo fuera su ex *( y por supuesto yo estoy orgullosa de que él lo sea, claro), justo hoy un viejo y mejor amigo de la facultad a quien no veo hace años me decía: te quiero como eres**, y una compañera de un antiguo trabajo "nos acordamos mucho de ti", y un bloguero insomne me confesaba que nunca había tenido un grupo de amigos (ya somos dos), pequeños detalles que me devuelven la vida...justo hoy...¿una señal para que continuara definitivamente una entrada destinada a no ver la luz?
Lástima que mis mejores relaciones sean a distancia, mediante Internet, o con viejos amigos a los que hace mucho que no veo, echo de menos a la gente que me entiende, que, como el valioso amor propio, me va escaseando. Y que mi siempre escasa vida social se reduzca a quedadas insistidas mediante persecución casi obsesiva para un simple café con conocidos y amigos en ciernes, y casi siempre en versión individual por algún extraño motivo que no alcanzo a comprender ¿soy tan especial que no queréis compartirme con nadie más, u os avergonzáis de mi?
Creo que soy buena amiga en la distancia, escondida tras las teclas de un teléfono o un ordenador, pero como le pasa al Doctor Jekyll, a la luz del día aparece su alter ego Hyde y fastidia su reputación.

Dedico gran parte de mi vida, por no decir dedicación casi en exclusiva, a los demás, a agradar al prójimo, a pensar en ellos, en cómo ayudarles, a mantener siempre el contacto, a interesarme por sus vidas y ofrecerme para todo; y lo hago encantada, en serio, y lo hago sin pensar que lo hago para ganarme puntos ante mí misma quizá, ¿o es ante los demás? En verdad no es ante nadie, porque me sale, y me sale solo, natural, como los bostezos o la tos, sin poder evitarlo, y sin ánimo alguno de lucro. Pero sin un poco de agua, toda planta, hasta el arbusto mas salvaje, acaba muriendo, o lo que es peor, secándose.

No puedo exigirme caer bien a la gente, no puedo obligar a nadie a querer quedar conmigo, no puedo enfadarme con mi teléfono por no sonar apenas*** en 5 meses, ni conmigo misma por no saber qué narices pasa conmigo pasa si nadie tiene las idem de decírmelo nunca.

¿por qué dicen que soy genial, pero hacen lo posible por evitarme?¿por qué muchos me adoran en letras y me odian en actos?¿por qué dices que eres mi amiga y te apoyaré y luego me olvidas cuando te pido ese apoyo?¿soy mala y no me he enterado?

Dime que no quieres verme, sé valiente para decirme "me jode que hagas esto o lo otro",como yo hago, o "yo pensaba que eras diferente y no quiero que tengamos más contacto"( no sería la primera vez, y en el fondo lo agradezco), lo que te dé la gana, pero dímelo, no me dejes toda la vida pensando: ¿qué coño pasa conmigo?¿nací con un error de fabricación para las relaciones humanas?¿ solo veo la sombra de mi ser en los espejos y resulta que el resto es horrible?¿te intimido? ¿qué te he hecho o qué no te he hecho?¿qué me falta o sobra, en qué fallo? Ponme excusas si quieres, me dolerá, pero dame puerta ya, porque si sigues diciendo una cosa, pensando otra y haciendo otra, me vas a volver loca, porque voy a creer lo que digas, lo que pienses y lo que hagas, y no voy a entender el motivo de tanta incoherencia hacia mi persona, y eso me duele aun más.

Yo es que me creo lo que me dices, ya ves, seré rara, pero no sé vivir desconfiando de lo que me dicen mis amigos: me creo que si me dices te quiero, es que me quieres; que si dices ese verano resérvame un finde que nos escapamos a Marruecos, ya estoy mirando vuelos y organizando fechas, pienso que la frase "este examen lo estudiamos jutas en la biblioteca" no va a significar lo estudio por mi cuenta con otra gente que sabe más que tú; que si dices es que no tengo tiempo pero de verdad tengo muchas ganas de verte, es que no tienes tiempo pero de verdad tienes muchas ganas de verme, al próximo concierto vamos juntos, el viernes nos tomamos esas cañas, espérame para ver esa peli..tantos deseos que nunca se cumplen..y yo, mientras, aquí con mis cervezas, mi vuelo a Marruecos, mi nuevo carnet de biblioteca, el DVD sin abrir y con mis ganas de verte, esperándote, porque tu me quieres, eres mi amiga, me lo has dicho.

Puedo intuir por donde puede ir todo, o puedo estar completamente equivocada, solo vosotros, mi "cuerpo social" podrá decírmelo, y espero que quizá aquí, anonimamente si queréis, os atreváis, ya que personalmente no es así.

Pero, ¿sabéis lo que os digo? (y solo falta un último empujoncito para creérmelo del todo) que no me merecéis, como dijo Gasset una noche por la2: “Aprovechen la pausa para revisar su agenda de amigos, encontrarán que han malgastado su preciado tiempo y paciencia en conocer a un montón de ineptos, no se corten, cojan un boli y táchenlos.”

ALEA IACTA EST

PD: Recuerdo que ser sincero, ser amigo, no es motivo de castigo social, y nunca debería serlo.
Yo ya me he cansado de defenderme ante aun no se qué y antes de tiempo y tener miedo de que la gente se enfade por respirar mas fuerte de lo normal, por hacer lo que hacen todos pero que en mí siempre es motivo de reprobación y castigo en la cámara de aislamiento, no puedo seguir así, es cansado y nada sano. Yo soy así, con lo bueno y lo malo que yo acepto en vosotros y que vosotros no aceptáis en mí, sin que sepáis o queráis decirme por qué.
Muchas veces me hacéis arrepentirme de ser tal cual, pero extrañamente, en mi intimidad, me gusto. Y eso me hace sonreír mucho más sinceramente que todos vosotros, aunque siga sola.


*Siempre contigo.

**Ich liebe dich, und ich vermisse dich auch!

***gracias Toño, dos llamadas como dos soles.

foto propia: lobo encerrado en los jardines de palacio, Nantes

4 comentarios:

  1. Yo he firmado contigo un contrato vitalicio, y no me arrepiento. Nos va bien asi, aunque a veces no nos entendamos, y otras nos entendamos demasiado.

    Un besote patatilla


    y un abrazote!


    P.D.:Haz caso a Gasset, es dios, y sabe de lo que habla.

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  2. Caballera sincera, puede que en este mundo haya demasiadas formas y protocolos para quedar bien, pero debes saber que seguro hay muchas personas, estimo, encantadas de quedar contigo, y que la sinceridad es una virtud. Ni tú estás equivocada, ni el mundo tiene toda la razón, la mayoría tenemos grados de asocialidad, con respecto a quién o cuál grupo... ¡animos! un fuerte abracito

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  3. Me encanta la parte de Gasset, y la verdad creo que no va muy desencaminado, y si no "al tiempo".

    Saludos y ánimos.

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  4. «Tienes razón, lobo estepario, mil veces razón, y sin embargo, has de sucumbir. Para este mundo sencillo de hoy, cómodo y satisfecho con tan poco, eres tú demasiado exigiente y hambriento; el mundo te rechaza, tienes para él una dimensión de más».

    Hermann Hesse

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